1 de agosto de 2015

Happy!, por Grant Morrison y Darick Robertson

Para los que no se hayan dado cuenta por las elevadas temperaturas o estén fuera de este hemisferio, he de informar de que es verano. Y se nota. Hace mucho calor, y por eso he creído que era de recibo realizar una serie de reseñas sobre cómics que nos transporten hacia parajes nevados y fríos para combatir las altas temperaturas...



Título: Happy! .
Guionista: Grant Morrison.
Dibujante: Darick Robertson.
Editorial: Panini Cómics.
Páginas: 136.
Precio: 16 €.










Lo que me atrajo a este cómic es que hace algo particularmente inusual que a mí me gusta bastante. No hablo de recrear, como hace de forma especialmente acertada Darick Robertson, una cruda ambientación de cine negro exagerada llena de decadencia y depravación. Tampoco me refiero a doblar la realidad, como en las grandes obras de Grant Morrison, hasta el punto de introducir un personaje tan delirante como Happy, el caballo azul. No, yo hablo de mezclar cosas tan antagónicas en una historia cohesionada. Sí, es una premisa que me atrae, aunque también puede ser un gran desastre si no se hace bien. Afortunadamente, el talento desplegado en este pequeño cómic hace que funcione...

El protagonista, Nick Sax, es un antiguo policía reconvertido a asesino a sueldo a quien la mafia juega una mala pasada durante uno de sus trabajos. El resultado es que acaba malherido e indefenso, a merced de toda clase de enemigos de los bajos fondos que quieren su cabeza. Por suerte, un pequeño unicornio alado y azul con pinta de dibujo animado llamado Happy le ayudará a salir de ésta, siempre y cuando él ayude a detener a un Santa Claus secuestrador de niños que está sembrando el pánico por navidad.


La historia de este cómic, sin la incorporación de Happy, pasaría por ser una historia sucia, oscura y callejera promedio sin mucho más que aportar. Al fin y al cabo, el ambiente duro y decadente y la violencia sin compasión, por mucho que en este cómic se plasmen con especial eficiencia y gran crudeza, no sirven de por sí para crear una buena historia. Y las tramas que se manejan, aunque son correctas y bien estructuradas, tampoco destacan mucho en sí. Sin embargo, la irrupción de Happy en la historia produce un plus de interés que la revoluciona. Sus reacciones ante el mundo violento y depravado que se produce a su alrededor ya son un aliciente, pero el hecho de su mera existencia ya añade una nueva trama que interesa al lector, que no deja de preguntarse hasta qué punto el caballito azul es real.
Oh, estoy unos 1-2-3-4-5 grados por encima de una alucinación, Nick.
-Happy definiéndose.

Independientemente de que sea real o no, el caballo azul es un personaje interesante, y no sólo por lo estrambótico de su mera presencia en esta historia. Sorprende que mantenga su actitud positiva ante toda la violencia presente en el cómic. Más allá de una caricatura infantil que se mantenga estúpidamente feliz, da la impresión de que Happy es un personaje maduro, que conoce la crudeza del mundo en que vive, pero que la afronta con una especial actitud vitalista que le ayuda a no paralizarse y seguir adelante. Sí, estoy analizando a un unicornio azul y enano con alas, pero es que verdaderamente se trata de un personaje bien construido.
Extraño primer encuentro.
Por otra parte, Nick Sax, su compañero de aventuras, es un hombre asqueroso. Me refiero a que está hecho para serlo. Es un asesino egoísta de actitud desagradable acostumbrado a los ambientes sucios cuyo físico se encuentra desmejorado y mantiene un eccema que le enrojece toda la piel de la cara por el frío. Sin embargo, como buen protagonista de esta clase de historia, en su pasado hay una justificación para su decadencia moral y física que implica que existe algo de integridad en él. Se trata de un origen bastante típico para una historia de este estilo, pero, como hablaba de la trama en general, está bien hecha.
Ya sabes, algunos son unas nenazas. Otros son gilipollas. Nick Sax es un cabrón profesional.
-Así nos presentan al protagonista
en la primera página.

Sean lo que sean por separado, es en conjunto como ambos personajes dan lo mejor de sí, produciendo una relación de amor-odio intensificada a lo largo del cómic, como no podía ser de otro modo. Happy se convierte así en el motor que mueve a Sax, el necesario protagonista de esta historia que nunca quiso serlo, mientras aprende a ver la vida a través de sus ojos. La verdad es que es una relación que se puede ver que se establecerá desde el primer momento (y que me recuerda, especialmente por el diseño de los personajes, a la de Shrek y Asno), pero no por ello deja de ser interesante observarla a través de las viñetas.
Nick flipando.
En el apartado gráfico, Darick Robertson hace el trabajo esperado recreando un ambiente navideño que incluye sexo con trajes de langosta, asesinatos sangrientos y explícitos y timbas de póker ilegales. Pero también dota de la adorabilidad suficiente a Happy, haciendo que sea el personaje simpático y feliz que es, sin por ello romper con el estilo general de dibujo (cosa que, por otra parte, habría sido legítima). Así, consigue con un estilo homogéneo de gran calidad incluir los dos mundos contrapuestos que chocan en este cómic, demostrando una gran versatilidad.

Puede que la historia sea, a grandes rasgos, bastante típica y hasta cierto punto predecible, pero está muy bien contada y desarrollada, y la premisa de mezclar el ambiente sucio y decadente de una ciudad corrupta en la que se mueve un personaje acabado con la brillante y feliz actitud de un ser de fantasía arrastra a un cómic que podría quedarse en lo mediocre hasta un punto de calidad bastante alto. Una muestra del genial momento en que se encuentra Darick Robertson y de lo bien que aguanta el paso del tiempo Grant Morrison.

PUNTUACIÓN:
Ω Ω Ω Ω

2 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Es lógico. El concepto es muy bueno y muchos aspectos especialmente brutales te encantarían.

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